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Mirada D+

Almarea en Casacor

  • Foto del escritor: Cynthia Alvarez Calderon
    Cynthia Alvarez Calderon
  • hace 11 minutos
  • 2 min de lectura

Almarea -uno de los proyectos más emblemáticos de Casacor 2026- recoge la memoria de los balnearios clásicos de Lima, como Ancón y Santa María, reinterpretando la arquitectura moderna que marcó estas costas.




"La casa se inspira en esa tradición de líneas puras, volúmenes claros y una relación honesta con el paisaje, donde la forma no compite con el entorno, sino que lo acompaña", dicen los arquitectos Eduardo Cabezas y Karen Lazarte.




Desde lo arquitectónico, el proyecto se define a partir de una composición de planos y pliegues que construyen una lectura contemporánea de lo moderno.



La calma de los materiales, la luz y la conexión con el entorno convierten cada rincón de esta casa en una experiencia sensorial única. "Porque hay espacios que no solo se habitan, se sienten", dicen los arquitectos.
La calma de los materiales, la luz y la conexión con el entorno convierten cada rincón de esta casa en una experiencia sensorial única. "Porque hay espacios que no solo se habitan, se sienten", dicen los arquitectos.

Así, la vivienda se organiza en tres grandes momentos: un espacio social interior, abierto y fluído, una zona íntima contenida para el descanso, y una gran terraza que articula la vida exterior, donde la piscina y el horizonte se convierten en extensión del habitar.




Uno de los gestos más relevantes del proyecto es el uso de teatinas, reinterpretadas como dispositivos contemporáneos que introducen luz cenital, generan contrastes volumétricos en los techos y permiten la ventilación cruzada.




De acuerdo con los diseñadores, la materialidad responde a una búsqueda de honestidad: superficies claras, texturas naturales y una paleta contenida que refleja la luz del entorno y permite que el paisaje sea protagonista.


La conchuela mediana fina interviene los suelos del jardín exterior, funcionando como una extensión natural del paisaje. Aporta una textura única, claridad y esa ligereza orgánica que conecta la arquitectura con el entorno.
La conchuela mediana fina interviene los suelos del jardín exterior, funcionando como una extensión natural del paisaje. Aporta una textura única, claridad y esa ligereza orgánica que conecta la arquitectura con el entorno.

Cada elemento ha sido pensado para envejecer con dignidad, acompañando el paso del tiempo sin perder vigencia. Uno de ellos, la conchuela, discurre en Almarea, no solo como cubresuelo exterior sino también como elemento decorativo en el dormitorio.




"Almarea nació con una intención clara: reconectar con lo esencial. Más que una casa de playa, es una experiencia de calma y luz, un refugio donde la arquitectura, el interiorismo y el paisaje se encuentran para celebrar la belleza de vivir junto al mar", dicen Eduardo y Karen.





La habitación principal fue diseñada para transmitir equilibrio, bienestar y una sensación de paz. Su paleta de colores claros, materiales naturales y la conexión visual con el paisaje crean una atmósfera de serenidad que invita al descanso.




El espacio diseñado por FW Arquitectos nos invita a un escape donde el lujo se fusiona con el confort. Cada detalle arquitectónico y de diseño interior ha sido seleccionado para evocar la serenidad que da el contacto con la naturaleza.

 
 
 

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