Loft Privado
- Cynthia Alvarez Calderon

- hace 16 horas
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Actualizado: hace 40 minutos
"El encargo partió de diseñar una habitación de visitas pero en el transcurso de las conversaciones con los clientes decidimos convertirlo en un loft, en una especie de mini depa para el hijo mayor de la familia. Y el reto principal fue crear distintos escenarios -porque, de hecho, hemos unido sala, bar, escritorio, mueble de TV, gimnasio, baño y dormitorio- que se dividen o separan de manera virtual", dicen Luis Guillermo Guzmán y Gianmario Alva, responsables del estudio.


Resaltan el contraste de materiales y texturas, el juego de luces, las formas con acentos de color. "Creemos que hemos logrado un ambiente sobrio y atemporal que no pierde el toque atrevido ni juvenil. Un espacio que no sigue tendencias y que tiene personalidad única e irrepetible gracias a la iluminación, las sombras y una sensación de calma que recorre cada uno de los ambientes", dicen los arquitectos.


"Queríamos darle un toque juguetón al espacio porque el usuario es una persona joven pero siempre manteniendo la cuota de sobriedad. Por ejemplo, en el escritorio hay un enchape muy elegante que contrasta con el pop de color de las mesas de noche que es super fuerte y en esa combinación está la riqueza del proyecto", agregan Luis Guillermo y Gianmario.


La iluminación fue una herramienta poderosa para crear bienestar. "En el dormitorio, diseñamos una atmósfera a través de una curaduría precisa de la luz, evitando el exceso, los brillos innecesarios y los elementos que buscan llamar la atención más de la cuenta", acotan los responsables de Columna Negra.



A nivel de obra, el proyecto duró más o menos un mes y medio. "Fue un reto bastante interesante porque los clientes iban a recibir una visita del extranjero y teníamos que terminar en una fecha fija. Sin duda, un trabajo que involucró un nivel de detalle realmente milimétrico y que ahora sirve no solo como cuarto de huéspedes sino como un lugar para que el hijo mayor de la familia pueda trabajar, descansar, ver pelis y escuchar música", concluyen Guzmán y Alva.






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