Referencias modernistas
- Cynthia Alvarez Calderon

- hace 4 horas
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Los toques de color, los contrastes y una cuidada selección de piezas artísticas definen el diseño de esta residencia modernista de 440 metros cuadrados, ubicada en Curitiba, Brasil.

Diseñado por la arquitecta Talita Nogueira, el proyecto explora el equilibrio entre sobriedad, textura y expresión, creando una atmósfera contemporánea centrada en la integración de los espacios habitables.

"Replanteamos parte de la distribución y creamos un interior fluido con diferentes capas de interés visual, diseñado para adaptarse a la vida diaria de la familia, integrando de forma natural los espacios para vivir y recibir invitados", dice Talita. Estanterías empotradas, paneles y columnas revestidas estructuran los espacios, estableciendo ritmo y enfatizando los elementos verticales.


El equilibrio entre ligereza y densidad guía la paleta de materiales. Tonos claros, luz natural y elementos transparentes se combinan con materiales de mayor peso visual, como la piedra y la madera, creando profundidad y una sensación de calidez sin excesos.

Los tejidos naturales y las variaciones de tonos tierra añaden calidez a la composición, mientras que una gama de texturas aporta riqueza y dimensión a los espacios. A su vez, la madera clara con veta continua contribuye a la fluidez visual de los interiores, mientras que las piedras de tonos más intensos, incluyendo matices rojizos, introducen acentos contrastantes.

El diseño de iluminación se desarrolló por capas, priorizando el confort visual y la atmósfera. La iluminación general es difusa y se integra en la arquitectura, mientras que la iluminación indirecta resalta planos y volúmenes. La iluminación de acento resalta objetos y detalles de carpintería y las luminarias decorativas -como ocurre en los dormitorios- complementan sutilmente la composición.

Finalmente, la selección de muebles y objetos refuerza el carácter distintivo del proyecto. En la zona social, destacan una estantería empotrada diseñada por el estudio, los sillones Fardos de Ricardo Fasanello y el sillón Mole de Sérgio Rodrigues. Una mesa de centro de mármol Napoleón Burdeos añade un toque escultórico, mientras que cojines, libros, mantas y objetos decorativos completan con sumo encanto todos los interiores.




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