Contraste poético
- Cynthia Alvarez Calderon

- hace 13 minutos
- 2 Min. de lectura
Entre el mar y el sertão – región semiárida del interior brasileño – la Zona de la Mata pernambucana se caracteriza por su clima tropical húmedo y por su densa vegetación. Erigida en este suelo fértil, la arquitectura de esta casa nace de un contraste poético.

Amanda Brandao y Edson Muniz dirigen NEBR Arquitetura, un pequeño estudio de diseño con sede en el interior de Pernambuco, Brasil, y a lo largo de su trayectoria han desarrollado productos de diferentes escalas y usos, pero este tiene un significado especial para ellos ya que alberga la nueva sede de NEBR: una casa-estudio que ellos han denominado Casa Branca.

"Al igual que la arquitectura que buscamos crear, somos una pareja sencilla: una mujer de Ceará y un hombre de Pernambuco que desde hace mucho tiempo cultivan el deseo de vivir y trabajar en el mismo lugar como forma de vida. Queríamos la libertad de diseñar descalzos, abrir la puerta para recibir a clientes y amigos, relajarnos después de comer en una hamaca en la sala y sentir la brisa tropical de la Mata Atlántica durante una reunión. La casa estudio nació de este sueño", dicen.



"Todo comenzó con un terreno y un árbol esbelto que ya existía antes que nosotros. Adoptamos el árbol con cariño, y a partir de él, el proyecto comenzó a tomar forma: una arquitectura de líneas sencillas y lenguaje contemporáneo que no reniega de sus raíces", agregan los arquitectos.
"Desde el suelo de cemento azul pulido hasta la gran cantidad de plantas que recorren la casa, desde la artesanía local hasta la rusticidad de las paredes, estos elementos traducen nuestros recuerdos y nuestra verdad en una continuidad natural entre el pasado y el presente", acotan.


Según nos comentan, la construcción fue un verdadero laboratorio de soluciones sencillas, creativas y experimentales, llevada a cabo dentro de límites técnicos y financieros muy concretos. "No hay razón para fingir: ha sido una inmensa alegría para nosotros materializar, en nuestra propia casa, la continua investigación de NEBR sobre una arquitectura contemporánea arraigada en la multiplicidad del noreste brasileño".
"El nombre Casa Branca surgió espontáneamente de quienes lo vieron emerger en el paisaje, y, de tanto oírlo, se nos quedó grabado. Muchos también comenzaron a describirla como: "una casa blanca con un árbol adentro", lo cual para nosotros fue una forma inesperada de describirla", argumentan.

Finalmente, aunque las fachadas son blancas y discretas por fuera, en el interior se respira un vibrante océano de colores, una presencia que llena los espacios con el entusiasmo de quien acaba de comenzar una nueva y larga historia.



























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