La Perfumada
- Cynthia Alvarez Calderon
- hace 3 días
- 3 min de lectura


El diseño de Casa La Perfumada parte de una búsqueda clara: construir una arquitectura serena, precisa y profundamente habitable. "No se trata únicamente de resolver una vivienda, sino de crear una experiencia cotidiana donde el espacio, la luz, la materialidad y el paisaje trabajen en
conjunto para acompañar la vida de sus habitantes", dicen los arquitectos del estudio argentino Leone Loray, responsables del proyecto.


El concepto de Casa La Perfumada puede entenderse como una arquitectura de transición:
entre interior y exterior, entre privacidad y apertura, entre solidez y ligereza. De acuerdo con los arquitectos, la vivienda propone una relación constante con el entorno, no desde el gesto escenográfico, sino desde una integración silenciosa y controlada.

Los espacios se organizan a partir de una lógica contemporánea, donde los planos horizontales, las expansiones semicubiertas y los grandes paños vidriados permiten extender la vida interior hacia el paisaje. En esa línea, la casa no se impone sobre el terreno: se apoya, se abre y construye distintos grados de contacto con el afuera.


La presencia de patios, vegetación integrada y entradas de luz cenital refuerza esta idea de
una casa atravesada por la naturaleza. Así, en las imágenes del proyecto se perciben vacíos,
teatinas y sectores ajardinados que incorporan luz, aire y vegetación dentro de la
experiencia arquitectónica.

La vivienda desarrolla una espacialidad amplia, limpia y luminosa, con una fuerte
continuidad entre las áreas sociales, los espacios exteriores y las visuales hacia el entorno.
"Trabajamos con volúmenes definidos, planos puros y una paleta material sobria", comentan los responsables del proyecto.


Así mismo, el acceso y las áreas de transición están pensados como momentos de pausa. Los planos verticales de madera aportan calidez y ritmo, funcionando como filtro visual, elemento de privacidad y recurso compositivo.


En el interior, la casa mantiene el mismo criterio de síntesis formal. Los ambientes se
resuelven con líneas puras, mobiliario integrado y una materialidad que equilibra neutralidad
y calidez. La cocina, por ejemplo, expresa una estética precisa y contemporánea:
superficies claras, equipamiento integrado, detalles en madera e iluminación cálida puntual,
reforzando una atmósfera doméstica pero sofisticada.

Como vemos, cada decisión arquitectónica y de diseño parece orientada a sostener una experiencia de calma: tonos neutros, texturas naturales, luz controlada y una integración cuidadosa entre equipamiento, revestimientos y escala espacial.


Las superficies claras aportan amplitud y luminosidad; la madera introduce temperatura,
profundidad y textura; el vidrio permite abrir la casa hacia el exterior; y la vegetación suaviza
la composición arquitectónica.

El resultado es una vivienda de carácter contemporáneo, pero no frío. Su valor está en el
equilibrio: una casa de líneas precisas, pero sensible; sofisticada, pero cotidiana; abierta al
paisaje, pero protegida en su intimidad.


Casa La Perfumada es una casa pensada para ser vivida todos los días. "Nuestra arquitectura no
busca impactar desde el exceso, sino desde la precisión de sus proporciones, la nobleza de
sus materiales y la manera en que cada espacio se vincula con la luz, el paisaje y la vida
familiar", concluyen los arquitectos.



























